viernes, 14 de enero de 2011

Literatura Hindú / Rabindranath Tagore

 Rabindranath Tagore

       (India, 1861-1941)
Tagore

  Poeta y filósofo indio, premio Nobel, que contribuyó a estrechar el entendimiento mutuo entre las civilizaciones occidental e india. Su nombre en bengalí es Ravìndranatha Thakura y nació en Calcuta en el seno de una familia acomodada, hijo del filósofo Debendranath Tagore. Empezó a escribir poesía de niño y publicó su primer libro a los 17 años. Después de una breve estancia en Inglaterra (1878) donde estudió Derecho, volvió a la India, y pronto se convertiría en el autor más importante y famoso de la época colonial. Escribió poesía, cuentos, novelas y obras de teatro, y además compuso centenares de canciones populares. En 1929 empezó también a pintar. Internacionalista decidido y educador, en 1901 fundó en su propiedad bengalí la escuela Santiniketan, para la enseñanza de una mezcla de filosofías orientales y occidentales, que en 1921 se convertiría en la Universidad Internacional Visva-Bharati. También viajó y dió conferencias por todo el mundo. Tagore escribió en lengua bengalí. Su obra, muy imaginativa y profundamente religiosa, está impregnada por su amor a la naturaleza y a su tierra. En 1913, le fue concedido el Premio Nobel de Literatura y en 1915 el rey Jorge V le nombró caballero, título al que renunció tras la matanza de Amritsar en 1919, cuando las tropas británicas mataron a 400 manifestantes indios. Muchas de sus obras fueron traducidas al español por Zenovia Camprubí.  © eMe
Pájaros perdidos (fragmento)

Pájaros perdidos de verano vienen a mi ventana, cantan,
y se van volando.
Y hojas amarillas de otoño, que no saben cantar,
aletean y caen en ella, en un suspiro.

Vagabundillos del universo, tropel de seres pequeñitos,
¡dejad la huella de vuestros pies en mis palabras!

Para quien lo sabe amar, el mundo se quita su careta de
infinito. Se hace tan pequeño como una canción, como un
beso de lo eterno.

Las lágrimas de la tierra le tienen siempre en flor
su sonrisa.

Si lloras por haber perdido el sol, las lágrimas no te dejarán
ver las estrellas.

-Mar, ¿qué estás hablando?
Una pregunta eterna.
-Tú, cielo, ¿qué respondes?
El eterno silencio.

¡Oye, corazón mío, los suspiros del mundo, que está
queriendo amarte!

El misterio de la vida es tan grande como la sombra en
la noche. La ilusión de la sabiduría es como la niebla del
amanecer.

No te dejes tu amor sobre el precipicio.

Me he sentado, esta mañana, en mi balcón, para ver el
mundo. Y él, caminante, se detiene un punto, me saluda y
se va.

Menudos pensamientos míos, ¡con qué rumor de hojas
suspiráis vuestra alegría en mi imaginación!

Tú no ves lo que eres, sino su sombra.

Si me está negado el amor, ¿por qué, entonces, amanece;
¿por qué susurra el viento del sur entre las hojas recién nacidas?
Si me está negado el amor, ¿por qué, entonces,
la medianoche entristece con nostálgico silencio a las estrellas? 
"



El Poder de la Palabra


Siete Ríos Sagrados


Siete ríos sagrados

El Río Godavari cerca de la ciudad de Kowur




En el marco del hinduismo, los sapta sindhu son siete ríos que —entre todos los de la India— son considerados más sagrados y son objeto de peregrinaciones a algunos lugares de sus cursos o sus fuentes.



El Río Narmada a su paso por la ciudad de Omkareswhar
Las cataratas Hogenakkal en el río Kaveri (Tamil Nadu)

Una posible geografía de la época del Rig vedá. Se muestra la extensión de la cultura de tumbas de Gandhara y la cultura Cementerio H, que son las candidatas de ser la cultura védica nombrada en el Rig vedá.
Río Yamuna y el Taj Mahal



Una teoría dice que este era el río Sarasvati
El Indo cerca de Skadhu












El Ganges. Mapa

Una mujer reza al dios sol en el Río Ganges, en la India, durante el Día Mundial del Agua.
El Río Ganges, Río Sagrado de La India



El río sagrado

El Ganges    (Gabriela Paula Caldeiro, 2005)

El Ganges el río más sagrado del pueblo hindú. Nace en el Himalaya y alcanza su mayor efecto purificador en la ciudad de Benarés y en la confluencia con el Yamuna, en Allahabad.
Tiene una longitud de 2725 km y desemboca finalmente en el golfo de Bengala. A su orilla, numerosos templos se elevan.
Loshindúes se bañan en el Ganges en peregrinación. Este baño es considerado purificador y liberador del Karma.
El Ganges es también un sitio ritual en donde se depositan las cenizas de los muertos.

El ganges





Fuente : http://www.elmundo.es/albumes/2007/01/19/peregrinacion_hindu/index.html


El Ganges agoniza

La contaminación, las represas y el cambio climático están dañando seriamente el río más sagrado de la India. El mal estado de sus aguas afecta a la fauna, la flora y la población de sus orillas

La vida de los indios está íntimamente ligada al Ganges. El río más sagrado de la India no sólo da agua, recursos naturales y sustento a unos 400 millones de habitantes, un tercio de la población. También es parte muy importante de la vida cultural y religiosa de los hinduistas. "Tenía que traer a mi hijo para que conociera la fuente de la vida", cuenta Dinesh Agrari, tras viajar 600 kilómetros para dar a su bebé el tradicional chapuzón a los recién nacidos en las aguas del Ganges. El ritual no termina ahí. Cada día, un sinfín de personas se reúne en los puntos considerados más importantes de la orilla para orar y lanzar sus ofrendas al agua. Los hinduis¬tas creen que una vida está incompleta sin ir al río sagrado al menos una vez, y lo más cotizado es lanzar al cauce las cenizas o los cuerpos tras la muerte. "El Ganges, nuestra madre", dice un habitante de Haridwar. La frase se escucha una y otra vez.
mundo.net/albumes/2007/01/19/peregrinacion_hindu/1169203949_extras_albumes_1.jpg

El Ganges

http://sobrehistoria.com/el-ganges-ritos-y-tradiciones-milenarias/
Sin embargo, no sólo la sorpresa de esta visita al Ganges en la ciudad más sagrada de la India es ver las aguas infectadas del río llenas de gente, sino también asistir a las ancestrales costumbres religiosas de los hindúes. Antes de la puesta del Sol ya llegaba hasta mí el olor de carne quemada. Allí, sobre uno de los crematorios se estaba cumpliendo uno de los ritos milenarios de esta sociedad: la de la cremación de cadáveres. El sacerdote prendiendo fuego a la pira sobre la que se alza el difunto, los cánticos de los familiares, el fuego purificador que libera el alma del cuerpo, a la que consideran su prisión, y, finalmente, una vez consumidos, el acto de arrojar las cenizas desde los túmulos al Ganges. Pero si realmente sorprendente resulta ver esta ceremonia, igual de sorprendente es ver cómo sin inmutarse los hindúes siguen con su baño e incluso beben de las aguas del mismo río en el que los restos son esparcidos.