sábado, 18 de junio de 2011

Las misiones pedagógicas y la Reforma educativa

http://www.coroluisquiros.org/Sabias/Textos/Periodico.pdf

La escuela de la Segunda República:
http://www.museopedagogicodearagon.com/educacion_ii_republica.php#4

La política educativa
Las tres etapas, marcadas por el peso de las fuerzas políticas izquierdistas o derechistas, tuvieron su repercusión sobre las medidas educativas que se adoptaron. El primer bienio supone el de mayor trascendencia en materia legislativa y el verdadero artífice del cambio en la escuela. Durante el mismo se suceden, como ministros de Instrucción Pública, Marcelino Domingo y Fernando de los Ríos, que se hace cargo de la cartera ministerial tras la dimisión de Marcelino Domingo el 16 de diciembre de 1931. Otras personas claves en ese ministerio son Domingo Barnés Salinas, Subsecretario, y Rodolfo Llopis, Director General de primera Enseñanza.
Algunas de las medidas adoptadas inicialmente se toman a golpe de decreto. La primera medida -29 de abril- hacía referencia al bilingüismo de Cataluña y del resto de las regiones que disponían de lengua propia. El reconocimiento del derecho a recibir la educación en la propia lengua sería recogido más tarde por la Constitución. El cinco de mayo, aparecía una circular encaminada a dar nueva vida al Consejo de Instrucción Pública y, al día siguiente, se suprimía la obligatoriedad de la enseñanza religiosa, liberando al maestro de tal ejercicio en reconocimiento de su libertad de conciencia, en sintonía con el carácter laico de las escuelas europeas que predicaban una moral cívica y universal. A finales de ese mismo mes de mayo, conectando con algunos de los anhelos más profundamente sentidos por la República, la erradicación del analfabetismo, la elevación del nivel de instrucción de la población y la compensación de las desigualdades, más acusadas en el medio rural, se pondría en marcha el ambicioso proyecto de extensión cultural de las Misiones Pedagógicas.

Continúa en el siguiente enlace:

viernes, 29 de abril de 2011

Otros documentos sobre la GCE

Fotografías de la Guerra Civil Española

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Imágenes de la Guerra Civil Española


Mientras la publicidad busca un efecto momentáneo la propaganda política busca la captación necesaria para ganar adeptos a una ideología.

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Enlace: http://fugadasvay.wordpress.com/

11 PRINCIPIOS DE LA PROPAGANDA SEGÚN GOEBBELS:

1. Principio de simplificación y del enemigo único. Adoptar una única idea, un único símbolo. Individualizar al adversario en un único enemigo.
2. Principio del método de contagio. Reunir diversos adversarios en una sola categoría o individuo. Los adversarios han de constituirse en suma individualizada.
3. Principio de la transposición. Cargar sobre el adversario los propios errores o efectos, respondiendo el ataque con el ataque. “Si no puedes negar las malas noticias, inventa otras que las distraigan”.
4. Principio de la exageración y desfiguración. Convertir cualquier anécdota, por pequeña que sea, en amenaza grave.
5. Principio de la vulgarización. “Toda propaganda debe ser popular, adaptando su nivel al menos inteligente de los individuos a los que va dirigida. Cuanto más grande sea la masa a convencer, más pequeño ha de ser el esfuerzo mental a realizar. La capacidad receptiva de las masas es limitada y su comprensión escasa; además, tienen gran facilidad para olvidar”.
6. Principio de orquestación. “La propaganda debe limitarse a un número pequeño de ideas y repetirlas incansablemente, presentarlas una y otra vez desde diferentes perspectivas, pero siempre convergiendo sobre el mismo concepto. Sin fisuras ni dudas”. De aquí viene también la famosa frase: “Si una mentira se repite suficientemente, acaba por convertirse en verdad”.
7. Principio de renovación. Hay que emitir constantemente informaciones y argumentos nuevos a un ritmo tal que, cuando el adversario responda, el público esté ya interesado en otra cosa. Las respuestas del adversario nunca han de poder contrarrestar el nivel creciente de acusaciones.
8. Principio de la verosimilitud. Construir argumentos a partir de fuentes diversas, a través de los llamados globos sondas o de informaciones fragmentarias.
9. Principio de la silenciación. Acallar las cuestiones sobre las que no se tienen argumentos y disimular las noticias que favorecen el adversario, también contraprogramando con la ayuda de medios de comunicación afines.
10. Principio de la transfusión. Por regla general, la propaganda opera siempre a partir de un sustrato preexistente, ya sea una mitología nacional o un complejo de odios y prejuicios tradicionales. Se trata de difundir argumentos que puedan arraigar en actitudes primitivas.
11. Principio de la unanimidad. Llegar a convencer a mucha gente que piensa “como todo el mundo”, creando una falsa impresión de unanimidad.

Los carteles en la Guerra Civil Española

La Guerra Civil española tuvo una dimensión internacional que también se dio en el campo de la propaganda. Describiremos la orfusilesganización de la propaganda en ambos bandos:
El bando franquista
El bando franquista se consolida territorialmente en los primeros momentos, dispone de muchísimos, menos instrumentos para difundir su propaganda. Las grandes ciudades habían permanecido leales a la República y, con ellas, los periódicos, el papel de prensa, las más potentes emisoras, los estudios y el material cinematográfico. Lentamente y con ayuda exterior italiana y alemana estas carencias iban a ser poco a poco subsanadas.
El Ejército, el clero y el nuevo partido surgido del decreto de unificación de 1937 iban a uniformar rígidamente la información y la propaganda en el lado faccioso, cuyo modelo propagandístico hay que buscarlo en la Italia mussoliniana y en la Alemania hitleriana pero sin el carisma de sus líderes y con un tinte clerical y pacato. Uno de los “leit-motiv” fundamentales iba a ser la “barbarie roja”, otro, la idea de “cruzada”.
La Iglesia puso toda su organización al servicio de la propaganda de los facciosos. Aportando gran parte del contenido ideológico de lo que iba a ser el nuevo régimen y proporcionando a los generales rebeldes la justificación necesaria para su acción.
Una de las realizaciones más importantes en el terreno de la propaganda del bando franquista fue la promulgación de la Ley de Prensa de 22 de abril de 1938, obra de Serrano Súñer que estaría vigente en España hasta 1966, a pesar de haber nacido con carácter provisional. En cualquier caso, y sin detenernos en otros detalles, hay que señalar que concibe a la prensa como un servicio público y que los organismos pertinentes del estado pueden intervenir en su gestión y en sus contenidos en toda ocasión.
No faltaron intelectuales ilustres en la España franquista que contribuyeron a la actividad propagandística. Además de algunos profesores e investigadores, los rebeldes contaron con las voces de Pío Baroja, Manuel Machado, Eduardo Marquina, Wenceslao Fernández Flórez, Enrique Jardiel Poncela, Julio Camba, etc., así como con el grupo de reaccionarios de Acción Española como Pedro Sainz Rodríguez, Víctor Pradera, Ramiro de Maeztu, José María Pemán, José Pemartín y otros. Entre los falangistas podemos destacar a Ernesto Giménez Caballero y al exaltado sacerdote navarro Fermín Yzurdiaga que dirigía el periódico falangista de Pamplona Arriba España y que creó la revistaJerarquía, que se autodenominaba Revista negra de Falange;
El tema de la Raza y de la Hispanidad, fue un argumento recurrente de la propaganda franquista y durante y después de la guerra consiguió tener un eco considerable en la América Hispánica.

El bando republicano
La zona que permaneció leal al gobierno legítimo contó desde el primer momento con una infraestructura muchísimo mayor para su propaganda en prensa, radio, cine, editoriales, etc.
En toda la zona controlada por el Gobierno de la República la prensa escrita se transformó por completo. Los periódicos de la derecha o bien dejaron de publicarse, o bien lo hicieron por cuenta de partidos y organizaciones leales al Gobierno.
Hay que mencionar también la “prensa de trinchera”. Fueron numerosísimas la publicaciones de las distintas unidades militares, sobre todo en el bando republicano. Estos periódicos de guerra destinados al sostén de la moral de los combatientes, así como a su adoctrinamiento político e ideológico, contribuyeron también a las campañas de alfabetización que, a pesar de las enormes dificultades, se llevaron a cabo en los frentes de batalla.
El bando republicano llevó a cabo una obra de extensión cultural cuyo papel propagandístico es innegable, de tales dimensiones y con tal cantidad de organizaciones que excede todo lo que aquí podamos decir de ella.
Buena parte de la propaganda gubernamental se orientaba a la defensa de la causa republicana en el exterior que, en principio contaba con mayores simpatías que la de los rebeldes. Su mayor dificultad en este terreno venía dada por el creciente peso de los comunistas e indirectamente de la Unión Soviética dentro del campo republicano y también por la persecución religiosa, muchas veces incontrolada, y difícil de ocultar.
El Gobierno Republicano disponía fuera de España de las representaciones diplomáticas regulares, cuyos servicios de prensa, además de servir comunicados a los distintos periódicos y agencias, editaron en muchos casos folletos de propaganda en varios idiomas. En las embajadas de París y Londres se publicó en francés y en inglés una serie de folletos sobre las destrucciones del tesoro artístico español a manos de los fascistas, referidos cada uno de ellos a un caso concreto: el Museo del Prado, el Palacio del Infantado de Guadalajara, el Palacio de Liria en Madrid, etc.

sábado, 19 de febrero de 2011

Joan Manuel Serrat. Disculpe el señor


Disculpe el señor
si le interrumpo, pero en el recibidor
hay un par de pobres que
preguntan insistentemente por usted.

No piden limosnas, no...

Ni venden alfombras de lana,
tampoco elefantes de ébano.
Son pobres que no tienen nada de nada.

No entendí muy bien

sin nada que vender o nada que perder,
pero por lo que parece
tiene usted alguna cosa que les pertenece.

¿Quiere que les diga que el señor salió...?

¿Que vuelvan mañana, en horas de visita...?
¿O mejor les digo como el señor dice:
"Santa Rita, Rita, Rita,
lo que se da, no se quita...?"

Disculpe el señor,

se nos llenó de pobres el recibidor
y no paran de llegar,
desde la retaguardia, por tierra y por mar.

Y como el señor dice que salió

y tratándose de una urgencia,
me han pedido que les indique yo
por dónde se va a la despensa,

y que Dios, se lo pagará.

¿Me da las llaves o los echo? Usted verá
que mientras estamos hablando
llegan más y más pobres y siguen llegando.

¿Quiere usted que llame a un guardia y que revise

si tienen en regla sus papeles de pobre...?
¿O mejor les digo como el señor dice:
"Bien me quieres, bien te quiero,
no me toques el dinero...?"

Disculpe el señor

pero este asunto va de mal en peor.
Vienen a millones y
curiosamente, vienen todos hacia aquí.

Traté de contenerles pero ya ve,

han dado con su paradero.
Estos son los pobres de los que le hablé...
Le dejo con los caballeros

y entiéndase usted...

Si no manda otra cosa, me retiraré.
Si me necesita, llame...
Que Dios le inspire o que Dios le ampare,
que esos no se han enterado
que Carlos Marx está muerto y enterrado.



martes, 1 de febrero de 2011

El Mahabharata y el Ramayana

El Mahabharata (India)

El Mahabharata es el resultado del mayor de los esfuerzos hechos para conservar en una forma colectiva todas las creencias antiguas y tradiciones de la raza.

El mismo nombre Mahabharata muestra que el movimiento que culminó en la compilación de esta gran obra estuvo respaldado por una conciencia viva de la unidad de el Bharata o pueblo indio. Por esta razón se puede encontrar en esta obra un gran esfuerzo hecho para presentar de una manera completa los ideales que se encuentran en el organismo social, la religión, la historia antigua, la mitología y la ética del pueblo indio.

Entonces, si deseamos seguir la mitología india desde sus confusos orígenes a su perfecta madurez a través de todas sus fases intermedias y multiformes, no tendremos una mejor referencia que el Mahabharata.

En la India la mitología no es un simple sujeto de investigación y disquisición de anticuarios; aquí todavía está presente influyendo en la vida de la gente como un control. Y es esa mitología viviente que, pasando por las etapas de representación de procesos cósmicos sucesivos y asumiendo entonces una forma definitiva, se ha convertido en un factor poderoso en la vida cotidiana de la gente —es esta mitología viviente la que ha encontrado sitio en la Mahabharata.

Debe entenderse que es la mitología que ha dejado su huella más clara en el Mahabharata la que ha alcanzado una forma totalmente desarrollada, y ejercido una potente influencia sobre la sociedad india. Otros mitos han aparecido durante algún tiempo de una forma imprecisa y luego se han desvanecido como el humo, dejando poco rastro; ellos no han asumido una forma concreta en la memoria de la raza. Así es como encontramos un dicho popular proveniente de Bengala que dice: «Lo que no se encuentra en el Mahabharata no se encuentra en la tierra de Bharata (India).»

En el Mahabharata encontramos por un lado las formas originales de la mitología y por otro lado también sus formas completamente desarrolladas. Encontramos en esta creación de la mentalidad india una completa revelación de esa misma mentalidad. En la infancia de la mentalidad humana el hombre solía mezclar su propia fantasía y sentimientos con los caminos de los pájaros y bestias, los distintos fenómenos de la tierra y el agua, y los movimientos del Sol, la Luna, las estrellas y los planetas, y el hombre contemplaba la totalidad del universo en esta forma humanizada.

En tiempos posteriores, cuando el hombre alcanzó la mayor importancia ante sus propios ojos, la gloria de los mundos estelares palidecieron frente a la grandeza de la humanidad. En este libro hemos tratado ambas etapas de la mitología, tanto la inicial como la final. Por un lado, hemos ofrecido una perspectiva de las formas originales que asumía la mitología después de pasar por la incierta indefinición de épocas primitivas. Por otro lado, hemos relatado con más detalle las historias de la época en la cual la mitología alcanzó su madurez.

EL RAMAYANA (India)

VALMIKI es un nombre casi tan oscuro como Homero. Él fue, sin duda, un brahmán de nacimiento, y estrechamente conectado con los reyes de Ayodhya. Él recogió canciones y leyendas de Rama (posteriormente llamadas Rama-Chancha, en diferenciación de Parashu-Rama), y probablemente algunos añadidos fueron hechos a su trabajo en un momento posterior, particularmente el Uttara Kanda. Se ha dicho que él ha inventado el metro shloka, y que se debe a él la forma definitiva del lenguaje y el estilo de los poemas épicos indios. De acuerdo con el Ramayana, fue un contemporáneo de Rama, que amparó a Sita durante sus años de solitario exilio y enseñó el Ramayana a sus hijos Kusa y Lava. Lo esencial del Ramayana, en su forma más simple la historia de la recuperación de una novia raptada, no es diferente de otra gran epopeya, la Ilíadade Homero. No parecería, sin embargo, aunque una visión lo sugiriera, que la Ilíadaderivara del Ramayana: es más probable que ambas epopeyas se remonten a fuentes legendarias más antiguas que 1.000 años a.C. La historia de Rama es relatada en uno de los Jatakas, que puede ser considerado como una versión más corta, una de las muchas entonces corrientes. Probablemente en un momento durante los últimos siglos anteriores a Cristo las versiones corrientes de la saga de Rama fueron recogidas por el poeta Brahmán, y formuladas en una historia con una trama coherente; mientras que su forma completa, con el Uttara Kanda agregado, podría ser tan tardía como del año 400 d.C. Como un conjunto, el poema en su última redacción parece pertenecer esencialmente a la fase más primitiva del renacimiento hindú, y refleja una cultura muy similar a la visiblemente representada en los frescos de Ajanta (siglos I a VII d.C.); pero por supuesto el tema es mucho más antiguo. La versión dada en el presente volumen asciende a aproximadamente un vigésimo del Ramayana total. Es una traducción condensada, en que todos los contenidos esenciales están incluidos; mientras que ha sido excluido todo episodio o personaje para el cual el original no ofrece autoridad.









Los vedás

Se denomina Vedás a los cuatro textos sánscritos que forman la base del extenso sistema de textos sagrados del hinduismo.
La palabra vedá proviene de un término indoeuropeo relacionado con la visión (*weid-). En sánscrito literalmente significa ‘conocimiento’.
Los textos védicos se desarrollaron dentro de lo que se denomina la cultura védica, basada en castas (varna o ‘color’) y āśramas (etapas de la vida).
Los cuatro Vedas: En conjunto, los cuatro Vedás, los Upanishads y los Vedanta sutras se llaman shruti (‘lo escuchado’), la revelación comunicada oralmente por Dios a algunos sabios en el pasado.
Rig vedá, el más antiguo, escrito en una de las formas más arcaicas del sánscrito, posiblemente antes del 700 a. C.

Iayur vedá, el libro de los sacrificios.

Sama vedá, que contiene himnos.

Atharva vedá, el libro de los rituales.

Los Upanishad, meditaciones místico-filosóficas escritas hacia el 600 a. C.

Cada Veda, a su vez, consta de cuatro partes:

Samhita (himnos)

Bráhmana (rituales)

Araniaka (interpretaciones) y

Vedānta (los Upanishad).



Se usa este término śruti en contraposición al de smriti (‘lo recordado’) que es el resto de la literatura védica: los Puranás, los Itijasa (historias, como el Majábharata y el Ramaiana), etc., que se consideran explicaciones escritas por el mismo Viasa para ayudar a los humanos a entender los crípticos Vedás.
Los tres primeros Vedás fueron la división principal original, también llamada trayī (‘[la] triple’, esto es:
el Rig vedá (el recitar poético),


el Iáyur vedá (uso del sacrificio) y


el Sāma vedá (cánticos).[1]


Esta triplicidad se introduce en los textos bráhmanas (en el Shatapatha Bráhmana, Aitareia Bráhmana y otros), pero el Rig vedá es el único trabajo original de los tres, que junto a los otros dos desarrollan el concepto.
Cada Vedá se subdivide en dos partes claramente identificables:


1.Mantras, esto es, las palabras de oración y adoración dirigidas al fuego, a alguna forma del Sol o a alguna forma del aire, cielo, viento, etc. con pedidos de riqueza, salud, longevidad, ganado, hijos, victoria, e incluso perdón de los pecados (Ver el «himno Gáyatri», la oración secreta que cantan los bráhmanas tres veces al día).

2.Bráhmana, consistente en vidhi y artha-vāda (es decir, explicaciones detalladas para llevar a cabo ceremonias en las que se podían utilizar con provecho los mantras).